La portavoz socialista censura la “desidia” del equipo de gobierno, que solo ha reaccionado tras un “tirón de orejas” del Síndic de Greuges ante la falta de respuesta a un vecino

El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Benidorm ha denunciado la “ineficacia y la falta de empatía” con la que el equipo de gobierno del Partido Popular gestiona las reclamaciones de la ciudadanía. La portavoz socialista, Cristina Escoda, ha puesto como ejemplo una reciente resolución del Síndic de Greuges que pone en evidencia que el ejecutivo de Toni Pérez ha ignorado durante más de dos años las quejas de un vecino por la contaminación lumínica generada por las pantallas informativas de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en Poniente.
La dirigente socialista ha lamentado que el gobierno local haya necesitado la intervención del Defensor del Pueblo valenciano para dignarse a responder y buscar una solución a un problema que afecta directamente al descanso y bienestar de los residentes de la zona. Según la documentación oficial, el afectado presentó su primera queja por registro de entrada el 2 de agosto de 2023, viéndose obligado a reiterarla el 30 de junio de 2025 ante el silencio administrativo del Consistorio.
“Estamos ante un ejemplo más de la política de brazos cruzados de Toni Pérez. Es inaceptable que un vecino de Benidorm tenga que esperar 28 meses para que el Ayuntamiento reconozca que las pantallas están provocando molestias y que se debe regular su intensidad”, ha señalado Escoda. La portavoz ha recordado que el Síndic de Greuges tuvo que abrir el expediente precisamente por esa “falta de contestación”, una actitud que considera “una falta de respeto institucional hacia los derechos de los ciudadanos”.
Tras el tirón de orejas del Síndic, desde el Consistorio se remitió un informe técnico en el que se informaba que la pantalla formaba parte del sistema de control de tráfico de la ZBE de Poniente y que se darían instrucciones para regular su brillo “en los próximos días”.
Finalmente, Cristina Escoda ha exigido al alcalde que asuma responsabilidades y responda a los ciudadanos en tiempo y forma. “Lamentablemente, tenemos un gobierno que solo se mueve cuando se ve acorralado por el Síndic de Greuges o por la labor de fiscalización de la oposición. Benidorm no puede permitirse una gestión que ignora los problemas cotidianos de la gente hasta que las instituciones autonómicas o nacionales les sacan los colores por no colaborar”, ha concluido.

